La animación es una cuestión de actitud

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La actitud para mí lo es todo en la vida y en cualquier circunstancia, ya que somos responsables de nosotros mismos y en consecuencia nuestra actitud ante la vida influye siempre en el resultado que tendremos. Actitud es lo que creo que hace falta en un mundo tan complejo como este.

En el maravilloso mundo de la animación en cual trabajo desde hace muchos años, he visto infinidad de actitudes tanto en los profesionales como en los clientes y en el caso de animadores y monitores de ocio y tiempo libre he de decir que una actividad puede ser según la actitud que se tenga en ese momento por parte del profesional sobre todo.

Como animadores o monitores tenemos el poder de convertir una actividad que nos puede parecer simple en algo increíblemente divertido y ameno para nosotros y para los demás porque siempre es más divertido si te lo pasas bien por muy simple que sea una actividad o que pase desapercibida sin más porque nuestra actitud es de ¡bah! ¿Qué más da? ¡es solo un taller! ¡es solo un pintacaras! ¡es solo una clase de zumba! Me van a pagar igual… esto se traduce en la ley del mínimo esfuerzo y simplemente no funciona para tener una actitud real ante la vida y más adelante te diré por qué.

Una de las cosas que más valoro en la animación infantil es la actitud de las personas, su motivación y sus ganas; son un tesoro para el mundo.

No es posible tener una actitud diferente en base a nuestros intereses porque eso no sería coherente, ya que tiene que haber una relación entre lo que pensamos, sentimos y decimos; tiene que ver con una actitud ante la vida, una forma de ser, una forma de vivir, es una forma de ver la vida desde la mejor actitud para ti y para los demás, porque al fin y al cabo todos estamos conectados y nos necesitamos los unos a los otros en mayor o menor medida. En algún momento somos consumidores o somos los profesionales que ofrecen los servicios y ojalá en este caso, todos pudiéramos hacer lo que más nos gusta hacer para tener una mejor actitud. Pero no siempre es posible esto y por eso hay que hacerse eco y coger las riendas de nuestras vidas para intentar estar donde queremos estar y dar lo mejor de nosotros mismos con nuestras aptitudes. Cuando no es posible dar lo mejor de sí mismo porque estamos en unas circunstancias determinadas que nos impiden hacerlo por el motivo que sea, os aseguro que si miramos más allá de todo y leemos la vida entre líneas y haciendo una reflexión personal de cómo has llegado hasta ahí y por qué, entonces podríamos empezar a tomar acción y en consecuencia cambiar la actitud.

Quizás esta es la frase que me acompaña desde hace años y con el paso de los años le he ido dando un valor cada vez más importante en mi vida; porque además de hacerme mayor 🙂 también me doy cuenta de que no siempre somos conscientes de la actitud que tenemos ante la vida. Si nos hacemos eco de ello, es muy posible que podamos mejorar nuestra actitud ante cualquier cosa y digamos, ¡ostras! Cómo es posible que tenga esta actitud “x” ante una situación “x” y podamos poner remedio de inmediato sobre todo para seguir disfrutando o quizás alejarnos de aquello que nos hace tener una mala actitud ante la vida. Identificarlo es nuestro trabajo, no el de nadie más. ¡Cambiemos las quejas por las acciones!

La actitud para mi es una de las claves que me ha hecho poder disfrutar de todo lo que hago, ¡hasta de mi trabajo de fin de grado! Jeje En este caso mi actitud es de wau! ¡Venga ya! ¿Quién me diría estar haciendo un trabajo de fin de grado de educación primaria? Casi ni me lo creo por muy cuesta arriba que se me haga a veces todo. Tengo la gran suerte de hacer realmente lo que quiero porque así lo estoy eligiendo desde hace cinco años atrás.

Realmente estamos constantemente tomando decisiones, desde si te cepillas o no los dientes hasta decisiones más importantes que van determinando nuestro rumbo.

Existe también la creencia de que nuestra actitud está condicionada por nuestras experiencias de vida; del pasado, presente o futuro y pienso que las experiencias no nos determinan, son solo experiencias y tenemos el poder de cambiar nuestra actitud ante ellas responsabilizándonos y tomando acción. Durante muchos años mi vida estuvo condicionada por mi pasado, que no fue fácil y cuando hice clic todo empezó a cambiar, aceptando lo que fue y centrándome en la acción por mejorar y poco a poco entendí lo importante que es tener una actitud positiva que te ayuda a tener mejor calidad de vida.

Por eso nuestras actitudes conscientes o inconscientes pueden ir determinando nuestras vidas sin que lo notemos y sin darnos cuenta, y en el último caso es como vivir dormido. La actitud es algo que se va desarrollando y en mi caso la he desarrollado con un trabajo de autoconocimiento personal; una actitud ante la vida que me ayuda a enfrentarme a cualquier circunstancia sin perderme dentro de mí misma. Así que, ¿Qué tipo de actitud eliges cada día?

Sigamos compartiendo experiencias y gracias😊
Feliz día.

Rasha Kattan

https://www.instagram.com/rashactivities/

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